lunes, 19 de noviembre de 2012

Pastel de manzana con crumble de canela y nueva página en facebook


Y hoy va de manzanas y canela! Todo lo que sea dulce me gusta pero no suelo hacer muchos postres con frutas simplemente porque el chocolate en cualquiera de sus formas me pierde... pero ya dicen que en la variedad está el gusto! 

Este pastel lo hice para el cumpleaños de mi padre,... De hecho, pensándolo bien, creo que todas las tartas de manzana que he hecho han sido para él, que es del club pro postres con manzana. Le quise dar un toque algo distinto y por eso añadí el crumble de canela, que aporta un contraste de texturas y sabores, y que tengo que decir que me iba comiendo mientras montaba el pastel... jajaja. 

Está muy bueno, y si os gustan este tipo de pasteles no dejéis de probarlo!



Y antes de pasar a contaros la receta, os informo que me he hecho una nueva página en facebook! :D Estoy muy feliz, puesto que es un pequeño proyecto que hace tiempo que tenía en mente y que por fin me he animado a realizar! Desde aquí doy las gracias a todos los que os habéis unido y me ayudáis a motivarme día tras día. 

La página se llama "The sweet side of life", lo que traducido vendría a ser "el lado dulce de la vida", que es el que intento promover! Con tanto dulce, aquí algún simpático amigo mío me ha bautizado como Lady Insulina!

Y bien, mientras que en el blog sólo pongo las recetas, en la página de facebook habrá fotos de todas mis creaciones, así como notícias relacionadas con el mundo de la cocina, libros, ferias y espectáculos, enlaces a otras recetas y páginas, y mucho más! De momento aún está en construcción porque me falta tiempo, pero voy pasito a pasito!

Os agradecería mucho vuestra visita! :) Sentiros libres para comentar, compartir, preguntar, corregir, etc.!


Vale, y ahora que he acabado de hacerme esta autopromoción, vamos con la receta que es lo que interesa!

INGREDIENTES PARA EL PASTEL

- 160 ml de leche
- 160 ml de aceite de girasol
- 125 gr. de harina
- 150 gr- de azúcar
- un sobre de azúcar avainillado
- 2 huevos
- 3 manzanas (yo puse dos y media porque no me quedaban, pero la próxima vez casi que pondré 4 para que se le note un poco más el sabor a manzana)
- ralladura de limón (sólo un toque!)
- 2 cucharaditas de levadura

La receta la saqué de este blog, uno de mis recurrentes, de visita obligada! 

INGREDIENTES PARA EL CRUMBLE

- 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 125 gr. de azúcar moreno
- 4 cucharaditas de agua
- 4 cucharaditas de canela
- 180 gr. de harina


Empezamos haciendo el crumble. Se trata de mezclar todos los ingredientes en un bol, hasta que queden integrados. Entonces, hacemos una bola, la envolvemos con papel film y la metemos en el congelador. 

Mientras, preparamos la tarta. Más fácil imposible. Empezamos pelando las tres manzanas, y las cortamos en gajitos pequeños, reservando algo más de la mitad de una manzana que usaremos para poner por encima de la masa y debajo del crumble. 

En un bol, mezclamos todos los ingredientes, y el último que añadiremos será la ralladura de limón. Al tanto con la cantidad que ponéis, porque la gracia es que le de un toque y no que todo el pastel sepa a limón. 

A continuación vertemos la masa en un molde (el mío de 24 cm.) engrasado con mantequilla. Ahora ponemos por encima la manzana cortada a tiras finas y entonces sacamos lo que teníamos en el congelador y lo rallamos por encima, cubriendo toda la tarta. 

Y de aquí al horno! Lo tenemos que tener precalentado a 250º y dejaremos el pastel a esa temperatura durante media hora más o menos. Después, bajamos la temperatura a 160º y lo dejamos hasta que cuando introduzcamos un palillo éste salga limpio. Vienen a ser unos 15 minutos aproximadamente, dependiendo del horno. Si véis que la parte superior se quema un poquito, ponéis un papel de plata y listos! 


Y ya lo tenemos, sólo hace falta dejarlo enfríar un poquito. Pero os aviso de que gana de un día para el otro, cuando los sabores se han asentado un poco. Y también aviso que el sabor a canela es potente, así que si no os gusta suprimid el crumble. 

Espero que os guste, y como siempre... gracias a todos por estar ahí, aunque sea en silencio!


Os recuerdo que podéis ver mi nueva página aquí

Que tengáis feliz semana!

miércoles, 14 de noviembre de 2012

"Totally chocolate chip cookies"

Yo creo que no hay mejor manera de "re-re-inaugurar el blog que con estas galletas. Por si el título no lo acaba de sugerir, son de chocolate con chocolate y aún más chocolate. Es decir, una auténtica delicia. 
Es de esas recetas que hacen que tus papilas gustativas, tu olfato y tu vista se deleiten a la vez. 


La receta original no podría ser de nadie más que de Nigella Lawson , de quien cada día estoy más enamorada. Para quien no la conozca, os recomiendo encarecidamente ver uno de sus vídeos. Es de esas personas que disfrutan como nadie cocinando, y a medida que va haciendo la receta la va explicando de tal modo que se ha ganado el nombre de "La reina de la cocina porno". Debe ser porque habla con ese deje de sensualidad, como si nada la proporcionase más placer que lo que está cocinando en ese momento. 

Y yo, la verdad, me siento un poquito identificada con esto. Con sólo decir que se supone que hoy tenía que escribir un reportage para la universidad y me he pasado como unas 7 horas metida en la cocina....y que manera de disfrutar! He hecho galletas, un pastel de chocolate para que mi padre se lo lleve a la oficina mañana que es su cumpleaños, unos panecillos multicereales, pasta con salsa de queso y setas y otro pastel para darle la sorpresita cuando llegue a casa!


Paso a contaros la receta y después haré una promesa por escrito (otra vez) comprometiéndome a tener más continuidad con el blog! 

INGREDIENTES
- 125 gr. de chocolate negro (he usado Valor)
- 125 gr. mantequilla pomada
- 150 gr. harina común
- 30 gramos de cacao en polvo (sin azúcar)
- 1 cucharadita de bicarbonato
- Media cucharadita de sal
- 75 gr. de azúcar moreno
- 50 gr. de azúcar
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 1 huevo M (frío)
- 250 gr. de pepitas de chocolate (Nigella le pone 350 pero creo que es demasiado)

Empezamos derritiendo el chocolate en el micro, con cuidado que no se queme. Hacedlo a tandas de 30 segundos más o menos, removiendo cada vez que pare. Una vez listo, lo dejamos enfriar un poquito. 

En un cazo, tamizamos la harina junto con el cacao, la sal y el bicarbonato. 

En otro bol, batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que quede todo integrado. Entonces, añadimos el chocolate que habíamos derretido previamente. Añadimos la cucharadita de vainilla y el huevo y removemos bien. 

A esta mezcla le ponemos la otra de harina, cacao, etc. y removemos hasta que quede una masa homogénea. Entonces, le añadimos las pepitas de chocolate.

Como queda una masa final un poco pegajosa, yo la he puesto en la nevera entre media y una hora. Así, después se manipula mucho mejor. 

Mientras, precalentamos el horno a 170º.

Sacamos la mezcla de la nevera y hacemos bolitas no muy grandes, más o menos del tamño de una nuez Las depositamos en un par de bandejas de horno, a las que forramos con papel de hornear para que no se peguen. 

Y al cabo de más o menos 14-15 minutos, dependiendo de cada horno, ya estaran listas! Y nuestro olfato estará gratamente feliz por ese olorcito estupendo que se desprende! Sólo os digo que mi hermana se ha despertado de la siesta por el olor, y eso es mucho decir!!! 

Las pasamos a una rejilla para que se enfríen y se endurezcan (si aguantamos!)

La guapa de mi hermana, mi catadora oficial
Según Nigella, salen 12, pero a mi me han salido 25 y no son pecisamente pequeñas...No sé de qué tamaño deben ser las suyas!!! Pero bueno, sean del tamaño que sean... estan ricas, ricas, riquísimas!

Como véis, esta receta se adecua perfectamente a la premisa de: fácil, rápido y bueno...¿Qué más se puede pedir?


Y ahora, dejando el tema galletil aparcado, os comento. Dejé el blog abandonado a eso de finales de mayo... entre algunos problemillas de índole personal, los exámenes de la universidad y la sensación de que el día tenía 12 horas en vez de 24 cada vez sentía que tenía menos tiempo y menos ganas. Después, he pasado el verano fuera trabajando y apenas he cocinado (excepto unas trufas de oreo que os pondré en breves y mi quiche recurrente)...Y ahora, depspués de volver a empezar el curso y poner en cierto orden mi vida (dentro de mi particular caos, evidentemente) cada vez tengo más ganas de compartir recetas y experiencias con tod@s vosotr@s. 


Espero que os haya gustado la receta! Pronto me pondré de nuevo a establecer vínculos culinarios! Que tengáis feliz semana! (o lo que queda de ella)

:)

viernes, 25 de mayo de 2012

Zebra cake

Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Mayo nos invita a preparar un Zebra Cake (Pastel Cebra) 



Y mira que está bueno este pastel. Pero lo que es más importante, entra con por los ojos sin ninguna dificultad! Tengo una amiga a la que le vendí tan bien esto de la cocina que ha decidido abrirse un blog y apuntarse tambien a Whole Kitchen, pero en las propuestas saladas. Así que nos pusimos una mañana ella y yo, y preparamos fish cake y este pastel, y así nos arreglamos la comida! Su blog es éste. Aún está empezando, pero echadle un vistazo a su fish cake y veréis que su futuro culinario es muy bueno!

Y ahora volvemos a mi zebra cake, que es el protagonista de hoy. No es complicado en su elaboración. Quizá lo más difícil es mezclar las masas para que quede esta forma tan bonita que recuerda a una zebra, pero ahora os explico cómo hacerlo. Primero vayamos con la preparación


INGREDIENTES
- 4 huevos
- 250 gr. azúcar
- 250 ml leche (puse semidesnatada)
- 250 ml aceite (puse girasol, pero también se puede hacer con aceite de oliva suave)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 300 gr. harina
- 2 cucharadas de cacao en polvo SIN AZÚCAR
- 1 sobre de levadura
- 1 pizca sal

Con la misma cuchara que usamos para medir las cucharadas de cacao en polvo, separamos 2 cucharadas de harina de los 300 gramos. 
Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumeen, y ponemos la leche y el aceite, batiendo hasta que quede una mezcla homogénea. Añadimos la vainilla. 
Juntamos la harina con la levadura y la sal, tamizamos y añadimos a la mezcla anterior, procurando que no queden grumitos. 
Ahora dividimos esta masa en dos partes iguales. A una de ellas le añadimos las dos cucharadas de cacao y en la otra ponemos las dos cucharadas de harina que habíamos apartado al principio. 
Para que quede esta forma, primero cogeremos un molde de 24 cm y lo engrasaremos. Y entonces cogemos una cuchara grande y en el centro del molde ponemos dos cucharadas de una masa. A continuación, ponemos dos cucharadas de la otra masa encima de la que habíamos puesto primero, y así hasta que acabemos. 
Las masas no se mezclan, se van desplazando y así se van creando los círculos de distintos colores. 



Yo al pastel le añadí un frosting de queso y chocolate como cobertura. Cogí 200 gr de philadelphia, 100 gr de mantequilla, 75 gr de azúcar glass (no me gusta muy dulzón) y dos cucharadas de cacao en polvo sin azúcar. Se bate bien, y ya lo tenemos listo para usar! (está buenísimo!)



Espero que os guste! 
Lo siento mucho si tardo en contestar pero me paso unas 9 horas en la biblioteca estudiando para los finales!

Feliz viernes! :D
PD: por cierto, la receta (menos el frosting) la saqué de este blog, que es estupendo!

viernes, 11 de mayo de 2012

Peanut butter cookies

O lo que es lo mismo, galletas de mantequilla de cacahuete, con plus de mermelada de arándanos (mi favorita, creo que ya se va notando!)  unos cuantos cacahuetes para dar un toque levemente saladito, que en mi opinión queda perfecto (me encantan los contrastes dulces /salados)



Éstos días he estado un poco desconectada, y me temo que aún lo voy a estar más porque dentro de poco acabo ya las clases y empiezo los queridos exámenes finales, que me van a tener sumamente contenta durante unas tres semanas. Nótese la ironía. 


Así que la receta de será breve, y además es rica, rápida y sencilla. La saqué de la revista "delicias al horno". Y la verdad es que si que hay unas cuántas delicias, sí! 


A ver qué os parece!

INGREDIENTES
- 200 gr. de harina
- 125 gr. de mantequilla 
- 125 gr. de azúcar
- 1/2 cucharadita de canela en polvo (no os paséis porqué sino se disimula demasiado el sabor de la mantequilla de cacahuete)
- 50 gr. de mantequilla de cacahuete
- 1 huevo

Para decorar:
- Mermelada de arándanos (cada uno al gusto)
- Cacahuetes troceados (opcional)


Vamos allá. Primero precalentamos el horno a 150º.

Mientras se calienta, tamizamos la harina y añadimos el azúcar y la canela. Incorporamos la mantequilla a trozos. Aconsejo que no esté muy dura, pues si no costará un poco manipular la mezcla. Mezclamos con los dedos, hasta que veamos que queda una textura cómo de pan rallado. 

En un bol a parte, mezclamos la mantequilla de cacahuete con el huevo y después lo añadimos a la mezcla anterior hasta tener una pasta. 

Y ahora sólo queda hacer bolitas con la masa y disponerlas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Aplastamos un poquito las bolitas y con un dedo hacemos un pequeño surco, en dónde pondremos un poco de mermelada. Después, si se quiere, se pueden añadir unos cuantos cacahuetes troceados.

Y de aquí al horno unos 20 minutos. Id controlando que ya se sabe que cada horno es un mundo! Sabréis cuando estan listas porqué quedan doraditas. 

Dejáis enfríar las galletas y ya estan listas para comer! Y ah! se me olvidaba... se conservan muy bien en un recipiente hermético, así que podéis tener desayuno/merienda para unos días (depende de lo que aguantéis! jajaja)


Hoy lo dejo aquí a ver si puedo ir actualizando más a menudo! Que tengáis un feliz viernes y un mejor fin de semana! :D

miércoles, 25 de abril de 2012

Tarta Sacher


Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Abril nos invita a preparar una tarta clásica austriaca: la Tarta Sacher


Con esta tarta Sacher me estreno como participante del Círculo Whole Kitchen! Según me he informado, existen dos versiones de la tarta Sacher: una que consiste en un bizcocho cubierto de una fina capa de mermelada y encima de la mermelada una capa de chocolate, que se preparaba en la pastelería Demel de Viena. Y otra, la más conocida quizás, que es un bizcocho de dos capas relleno de mermelada, normalmente de albaricoque, que es la que se podía comer en el Hotel Sacher. 


Pero yo no he hecho ni una ni otra... Para esta ocasión quería algo distinto... así que indagando por la blogosfera me topé con la tarta Sacher de Paco Torreblanca... y de aquí, se me ocurrió que podría hacer una sacher con mousse de chocolate por encima y una cobertura de chocolate... y dicho y hecho!

Pero evidentmente, cuando me puse manos a la obra, me surgieron algunos problemas por culpa de mi improvisación, que no siempre funciona. Aún así, creo que salí airosa... porque a pesar de los pequeños fallos técnicos que luego os contaré... la tarta estaba...buena, no... buenísima. Exquisitamente dulce y asombrosamente chocolateada... y lo mejor de todo es que aún me queda más de un cuarto en la nevera para echarle mano en cuanto se me pase el último empacho!


Porque os advierto que un trozo de esta tarta, a parte de subirte el azúcar, te deja saciado para rato. 

Bueno, os paso a contar la receta!


INGREDIENTES
Para el bizcocho (que más bien es un brownie)
- 200 gr. mantequilla
- 250 gr. de chocolate (usé nestlé postres)
- 200 gr. de azúcar moreno
- 3 huevos
- 1 sobre de levadura 
- 150 gr. de harina

Para la mousse de nutella y chocolate blanco:
- 2 claras de huevo
- 500 gr. de nata para montar (+ de 35% de materia grasa)
- 5 hojas de gelatina
- 100 gr. de chocolate blanco
- 200 gr. de nutella

Para la cobertura
- 200 gr. de nata
- 200 gr. de chocolate
- 40 gr. de mantequilla

Para la decoración
- una tableta de chocolate que funda bien
- manga pastelera o en su defecto una bolsa con la punta de una esquina cortada

Empezamos con el bizcocho. En un mismo bol ponemos el chocolate, la mantequilla y el azúcar moreno, y lo calentamos en el micro (yo a 500W) a pequeñas tandas de 40 segundos, removiendo cada vez y vigilando que no se nos queme. Una vez tengamos la mezcla fundida, añadimos los tres huevos, uno por uno, sin añadir el otro hasta que el anterior no esté bien integrado. Finalmente, añadimos la harina tamizada y la levadura, y lo ponemos en el molde engrasado, yo lo tuve 40 minutos a 180º y aún así no quedaba como un bizcocho, sino más húmedo. Una vez listo (cuando pinchemos con un palillo y salga limpio) desmoldamos y dejamos enfríar sobre una rejilla. 

Para hacer la mousse, remojamos las hojas de gelatina 5 minutos en agua fría. Mientras tanto, montamos las claras a punto de nieve y reservamos en la nevera, y montamos 400 gr de nata (guardamos 100 gr para después) y también reservamos en la nevera. 
Los 100 gr de nata restantes los ponemos en un cazo a hervir, y cuando hierva añadimos las hojas de gelatina, la nocilla y el chocolate blanco. Dejamos que la mezcla se entibie y después añadimos la nata, con cuidado, y una vez esté integrado añadimos las claras. 

Para la cobertura:
Se calienta la nata hasta que empiece a hervir, se aparta del fuego y se añade el chocolate y la mantequilla, removiendo hasta que esté todo bien fundido e integrado. 

Para la decoración:
Simplemente calentamos una tableta de chocolate al baño maría, lo ponemos en una manga pastelera y encima de un papel vegetal de horno hacemos las formas que queramos y las dejamos enfríar. En el próximo post os explicaré como hice los alrededores de la tarta, aunque supongo que la mayoría de vosotros lo sabe, es muy sencillo y da muy buenos resultados!

Y ahora el montaje. Aquí tuve mi primer problema. Como os he dicho, el bizcocho me quedó húmedo, así que al querer cortarlo se me rompió, y no pude hacer dos capas. Así dejé sólo una capa y puse un poco de mermelada de arándanos por encima, para dar al menos un "toque de sacher".


Encima del bizcocho vertemos la mousse que teníamos hecha y dejamos en la nevera unas cuantas horas. Yo lo dejé toda la noche.

A la mañana siguiente hice la cobertura y la vertí por encima de la tarta, y otra vez a la nevera. Las decoraciones es lo último que se pone, y se reserva en la nevera hasta la hora de degustarla, sacándola 10 minutitos antes para que se atempere.


Mi idea inicial era hacer una mousse de chocolate blanco, pero me equivoqué con la receta y no me salió como debería, así que al final acabé añadiendo la nutella (Ana, del blog "Ana en la cocina", que fue de donde saqué la receta, puso nocilla) y se salvó la mousse. Pero la verdad, antes de probarla no tenía ni idea de cómo saldría! Gracias a dios, el chocolate nunca falla! jajaja


Espero que os guste! He escrito este post rapidísimo, porque son las once pasadas y casi no llego a publicar el día que tocaba! Si no entendéis algo o tenéis alguna duda, sugerencia, etc. no dudéis en consultarme!

:D muchos ánimos para acabar la semana

sábado, 14 de abril de 2012

New York Cheesecake

Mmmmmmmmmm..... qué cosa tan buena. 


Ayer fue la celebración del 24 cumpleaños de una muy buena amiga, Maria (felicitats de nou princesa!). Hacía ya tiempo que me iba pidiendo que le preparase un cheesecake, porque le gustan mucho y yo siempre acabo abandonando las tartas de queso a favor de las de chocolate. Pero ayer la ocasión lo merecía, ella se lo merecía aún más y, honestamente, yo tenía muchas ganas de preparar esta famosa tarta.


La tarta era enorme, y no sobró absolutamente nada! La hice en un molde de 24 cm y quedó muy alta. Yo diría que da para unas doce raciones bonitas, pero os recomiendo que si anteriormente habéis comido mucho, no os paséis con la ración, porque es una señora tarta, y tiene cuerpo! No hagáis cómo nosotros que nos la zampamos después de un pica-pica de hummus libanés y una pizza repleta de queso. Después fuimos de fiesta y yo, personalmente, no me podía ni mover. 


Pero es que esta buenísima. Y me quedo corta. Quizá queda mal que lo diga, pero si no lo hago reviento. Preparadla. Sí o sí. Sin excusas. Porqué aunque quisierais buscar excusas, no las encontraríais. Es una tarta sencilla, rápida y si se hace siguiendo un par de indicaciones queda absolutamente perfecta! Y vosotros quedáis aún mejor! :p


La foto del corte es espantosa, estaba por no ponerla pero... aquí no se oculta nada! Jajaja quería que saliese bonita, pero los buitres querían comer tarta y no esperaban! (excusas, excusas!)


La cobertura es opcional. Yo le puse mermelada de arándanos, que creo que le de un toque muy rico, pero tampoco demasiado porque la tarta de queso por si sola ya se basta y se sobra. La mermelada de arándanos se puede sustituir por una de fresa, frambuesa, ... eso ya a gustos. No le quise poner la típica cobertura de gelatina porque, aunque quizá queda un poco más bonito, en mi grupo somos mucha gente con gustos dispares y no me quería arriesgar a que no gustara. Así que llevé la tarta al restaurante sin la cobertura y una vez supe que a todos les gustaría, la monté allí mismo. Jajajaj ya me imagináis a mi con la mermelada en el bolso! Aquí tenéis una foto de la tarta sin decoraciones: 


Bien, y después de este tremendo rollo, os paso a contar la receta, que por cierto la saqué de "La receta de la felicidad". Imprescidible. (si váis al enlace podréis encontrar allí el modo de preparar la cobertura con gelatina). 

INGREDIENTES

Para la base:
- 200 gr. de galletas digestive
- 90 gr. mantequilla 

Para la tarta: 
- 900 gr. de queso philadelphia (yo le puse 800 gr. de philadelphia y 100 de mascarpone)
- 250 gr. de azúcar (creo que con 200 ya estaría bastante bien)
- una cucharadita de azúcar avainillado
- 200 ml de yogur griego
- 3 cucharadas soperas de harina
- 3 cucharadas soperas de zumo de limón
- 3 huevos

Para la cobertura:
- Mermelada de arándanos

Primero de todo, precalentamos el horno a 200º. 

Empezamos haciendo la base. Trituramos las galletas hasta que quede un polvo fino y fundimos la mantequilla, y mezclamos bien. Forramos con esta mezcla la base y reservamos en el congelador.

Para la tarta, batimos el queso con las varillas. Después añadimos el azúcar, la vainilla, el yogur y la harina, y mezclamos hasta que quede una pasta lisa y homogénea. Ahora se añaden los huevos, uno por uno, incorporándolo bien antes de poner el otro. Es muy importante que no se bata demasiado, porqué sino entraría aire en la masa y después, una vez en el horno, la tarta se resquebrajaría. Yo lo mezclé con una espátula de madera, suavemente, y se integran a la perfección. 

Una vez esté la mezcla lista, vertemos sobre la base de galletas y horneamos durante 10 minutos la tarta a 200º. Pasados esos minutos, bajamos la temperatura a 90º y horneamos 30 minutos más. El centro de la tarta estará poco hecho, parecerá un flan, pero es normal. Dejamos enfriar la tarta completamente en el horno apagado, con la puerta cerrada, durante varias horas. Tened en cuenta que no se debe abrir la puerta durante el tiempo que la dejamos enfriar. Cuando esté lista, la metemos en la nevera.

Yo preparé la tarta al mediodía, la dejé en el horno hasta la noche, y estuvo en la nevera hasta la noche siguiente. De esta manera, los sabores se asientan y la tarta está mucho más rica!


Si le queréis poner algo de cobertura, simplemente es coger la mermelada y extenderla por la superfície de la tarta. 


¿Qué os parece? No está nada mal no? A la cumpleañera le gustó mucho, al igual que a los demás, y con eso tengo más que suficiente! Si os animáis a hacerla, ya me contaréis! 


Sed felices :)

miércoles, 11 de abril de 2012

Bollitos de pan con chips de chocolate (caseras)

La historia de estos bollitos de pan con chocolate no deja de ser curiosa... De hecho, ahora la he calificado de curiosa, pero en su día, cuando los estaba preparando, el adjetivo venía a ser algo así como desastrosa. 




En realidad, más que bollitos vienen a ser panecillos, pero me gusta más el nombre "bollito", suena como más dulce y esponjoso. Manías mías. 


Y de hecho, mis bollitos/panecillos pretendían ser los típicos doowaps caseros que corren por la blogosfera. Sin embargo, pese a que seguí las indicaciones al pie de la letra, se ve que la masa se resistía a subir... Pasó una hora, pasaron dos... Y yo no me caracterizo precisamente por tener una paciencia envidiable. Además, me tenía que ir a la universidad, y había prometido llevarlos de postre. Ya me véis a mi desesperada: ¿! qué hago!? 




Pues lo que hice fue saltarme todas las leyes del fermentado, que me suponen un mundo a parte y, ni corta ni perezosa, hice bolitas con la masa que tenía, le puse las pepitas de chocolate y  metí los bollitos en el horno. Ale, así sin más.




Me salieron sólo seis, aunque bastante grandes porque en el horno se hincharon todo lo que no habían crecido fuera de él. Tengo que decir que, pese a todo, estaban muy ricos, aunque se pusieron duros en un día. Lo bueno es que al cabo de ese día sólo quedaba uno, que me comí yo, así que nadie fue testigo de mi pequeño desastre culinario hasta hoy, que he decidido sincerarme con todos vosotros!


Creo que el problema es que amasé a mano, y la mayoría de las recetas de doowaps que he visto estan hechas con thermomix o panificadora, pero cómo no tengo ni lo uno ni lo otro...Ya lo dicen, a falta de pan...Seguramente, adapté mal la receta al modo tradicional, así que si alguien los ha preparado a mano y me puede decir cómo, será sumamente agradecido! 




Ese día le cogí un poco de manía a las masas, hasta que Cris, del estupendo blog Alimenta, me animó a intentar hacer una de sus monas (altamente recomendables, visita obligada!) y ahí las masas y yo volvimos a tener una relación amorosa, porqué quedaron buenísimas. 


Las chips de chocolate las hice yo misma, porque me daba mucha pereza cortar chocolate y son muy sencillas de hacer. Simplemente deshice una tableta de chocolate al baño maría, lo puse en una manga pastelera con una boquilla pequeñita, y fui poniendo gotitas de chocolate encima de un papel de hornear. Se deja solidificar, y listo para usar! 




En fin, hoy no os pongo la receta porque como os he contado, la adapté a mi discutible manera y no apunté nada de lo que hacía! Pero prometo que la próxima vez que los prepare, tendréis una bonita receta que dará como resultado unos doowaps de los que una pueda enorgullecerse! jajaja


Y para el próximo post, me comprometo a no poner una receta que lleve chocolate! Qué tal una tarta de queso? O quizá una focaccia? (es la única masa que me sube y me sube y nunca me ha fallado! Lo mío es cosa rara...)


Espero que acabéis de pasar una muy feliz semana!