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lunes, 29 de abril de 2013

Tarta de chocolate y Baileys


Heaven... I'm in heaven... Esto es lo que cantaba ayer mientras me comía un trozo de esta tarta...


Aunque visto lo visto... quizá hubiese sido más adecuada la de 'I'm singing in the rain'. 

Qué os puedo decir... Es una tarta rica donde las haya, con unos bizcochos súper jugosos y un relleno y una cobertura de chocolate y Baileys que...mmmm (a falta de más palabras para definirlo). 



Eso sí, una de las mejores partes es la decoración de la tarta. Como véis, recubrí los bordes con bolitas de chocolate, y el montaje es una pasada, porque consistía en lo siguiente: una bolita de chocolate para la tarta, una bolita de chocolate para mí, dos bolitas de chocolate para la tarta, dos bolitas de chocolate para mí... y así sucesivamente. No me extraña que después no me quedase suficientes para cubrir toda la tarta. Aunque según mi hermana, mucho mejor así porque si no hubiese parecido "una bola de discoteca en vez de una tarta". 


Para el pastel en sí (pastel, tarta.. no sé cómo definirlo) usé la receta que vi en el blog de Juana, porque fue amor a primera vista. La mía está algo modificada, y la cobertura y el relleno son de invención propia. Ya sufría, porque pensé: como se me haya ido la mano con el Baileys, o bien acabamos todos bailando la conga bajo la lluvia o bien esto queda incomible. Al final, no fue ninguna de las dos opciones pero la verdad es que la primera hubiese sido muy divertida. 


Os pongo la receta tal cual la hice yo, aunque os advierto que queda una señora tarta. Vamos, lo que viene a ser una TARTA. (¡y encima es fácil de preparar y anti-bikini, como a mí me gustan!)

INGREDIENTES

Para los bizcochos: (usé dos moldes de 24 cm)
- 340 gr de harina
- 3 cucharaditas de levadura (tipo royal)
- 2 cucharaditas de bicarbonato
- 4 cucharadas de cacao en polvo (usé cacao Valor, sin azúcar)
- 220 gr de azúcar
- 340 gr de sirope de arce (o golden syrup o jarabe de azúcar)
- 280 ml de leche
- 270 ml de aceite de girasol
- 4 huevos grandes

Para la cobertura y el relleno: 
- 400 gr de chocolate para fundir (usé Nestlé postres)
- 200 ml de Baileys
- 200 ml de nata (para cocinar, 18% de mg)
- una pizca de sal

Precalentamos el horno a 160º y engrasamos dos moldes de 24 cm. 

Primero, mezclamos todos los ingredientes secos en un bol grande (harina, levadura, bicarbonato, cacao y azúcar). A continuación le añadimos el sirope de arce y la leche y batimos bien con las varillas. 

En otro bol, batimos bien los huevos con el aceite y lo vertemos en la mezcla anterior, batiendo simultáneamente hasta que quede todo bien integrado. 

Dividimos la mezcla en los dos moldes y horneamos unos 30-40 minutos (dependerá de vuestro horno; para comprobar si está hecho, el truco de pinchar con el palillo no falla). 

Una vez listo, lo sacamos del horno y dejamos enfriar y mientras tanto preparamos la cobertura. Para ello, troceamos el chocolate y lo dejamos en un recipiente grande. 

En una olla, ponemos el Baileys, la leche y la sal y calentamos (que no llegue a hervir). Cuando esté caliente, lo vertemos sobre el chocolate y movemos contundentemente hasta que esté todo integrado y nos quede una cobertura cremosa. Dejamos templar un pelín. 

Para el montaje de la tarta se hace lo siguiente: cogemos uno de los bizcochos (dios, es que estaba jugoso jugoso) y raspamos con un tenedor la parte de arriba. Le ponemos un poco de la mezcla de chocolate y Baileys y tapamos con el otro bizcocho. Entonces vertemos por encima lo que queda de la cobertura, procurando que quede todo bien cubierto (valga la redundancia).


Finalmente, nos ponemos una buena música y procedemos al montaje de una bolita de chocolate para la tarta, una bolita de chocolate para mí. Vamos pegando las bolitas una a una hasta recubrir todo el borde, y listos! Procurad hacerlo mientras la cobertura aún no se ha enfriado, porque si no, no se pegarán. 


Y ya! :D Si después queréis espolvorearlo con un poco de cacao, esperad mejor a que la tarta esté fría. 

El siguiente paso es degustarlo, aunque apuesto que para eso no hacen falta indicaciones! Buah, es que es sólo recordar el ruidito que hacía el cuchillo al cortar la tarta, o el regustito de Baileys o las seis horas que tardé en hacer la digestión... y se me dibuja una sonrisa en la cara (bueno, menos por la parte de la digestión, lo admito, pero es que me comí un cuarto de tarta casi)


¿Qué os parece? ¿Os gusta? ¿Sí? ¿Sí? Jajaja, hacedme caso, no hay mejor manera de empezar la semana! Si lo probáis ya me contaréis! 


Mil besos a todos y dos mil gracias por estar ahí! Cada día somos más y eso me hace sumamente feliz!

Laura

lunes, 11 de marzo de 2013

Tarta de chocolate y café al caramelo


No me gustan los barquillos (por aquí llamados neules). Cuando llega la cesta de navidad, voy siempre a por los bombones y los barquillos se quedan olvidados durante meses (a no ser que vengan rellenos de chocolate).

Pues bien, iba yo pensando qué tipo de tarta podría hacer... me puse a ello... y me quedó mona, sí, pero le faltaba algo. Y resulta que ese algo eran los barquillos que siempre había despreciado. Conclusión: nunca menosprecies aquello que no te gusta tanto porque no sabes cuando lo vas a necesitar!



Esta tarta es resultona pero tampoco es tan difícil de hacer. Para ser honestos no es difícil en absoluto. Sólo requiere un poco más de tiempo. Consiste en un bizcocho de chocolate relleno de crema de café al caramelo, decorado con los susodichos barquillos que además aguantan el pastel y redecorado con chocolate deshecho. Os lo pondré por partes y ya veréis que no es para tanto!

Vamos a ello! Ah, usé un moldecito de 18 cm (ya sabéis que aún estoy esperando a adquirir el de 20!)



INGREDIENTES

Para el bizcocho (la receta original la saqué de aquí, es un bizcocho base para tartas):


- 5 huevos
- 150 gr de azúcar
- 120 gr de harina
- 30 gr de cacao en polvo
- Media cucharadita de bicarbonato sódico
- Una pizca de sal

Para la crema de café al caramelo:
- 1 bote de queso Mascarpone
- 5 cucharadas de azúcar glass
- 2 cucharadas de capuccino al caramelo (es un bote que venden en el mercadona en la sección de los cafés, ahí lo encontraréis!)

Primero hacemos el bizcocho. Precalentamos el horno a 160º.

Batimos los huevos junto con el azúcar, con la batidora. Deberemos estar un rato batiendo porque se tiene que triplicar el volumen. Así, el bizcocho, que como véis no lleva levadura, crecerá y será muy esponjoso.

A continuación, tamizamos la harina con el cacao, el bicarbonato y la pizca de sal y lo añadimos poco a poco a la mezcla de huevos. Aquí NO debéis batir, sino que se tiene que incorporar de manera suave, mezclando envolventemente.

Vertemos la mezcla en el molde (que habremos engrasado previamente) y al horno unos 30 minutos (id comprobando si está hecho pinchando con un palillo).

Dejamos enfríar un poco, desmoldamos, y mientras se enfría del todo vamos preparando el relleno. Tan sencillo como batir el queso junto con el azúcar glass hasta que esté bien integrado y, después, añadir las cucharadas de café al caramelo y volver a batir. Reservamos.



Cogemos el bizcocho, que ya estará frío (y si no lo está, a esperarse!) y lo cortamos en tres discos iguales (a mi me dio para tres pero si usáis un molde más pequeñito mejor cortadlo por la mitad). Ponemos la base, lo calamos con almíbar casero (puse 100 gr de agua, 60 gr de azúcar y un chorrito de bailey's) y añadimos un poco de la crema de café. Repetimos la operación hasta montar toda la tarta y cubrimos con la crema de café restante hasta que quede toda cubierta.
Finalmente, ponemos los barquillos alrededor y entonces derretimos un poco de chocolate y lo ponemos por encima decorando al gusto.


Nunca aprendí eso de que no se juega con la comida! :p


Y a degustar! Véis que no es muy difícil pero queda un postre muy bonito!



Que aproveche! (supongo que habréis comprovado que en este post no me he ido mucho por las ramas... esto es porque he tenido una semana hooooorrible, con muchísima faena y un nudo en el estómago que acabó con ataque de ansiedad! Pero de esta semana de mi***a he aprendido que la vida, mejor tomársela con calma y con un trozo de un buen pastel! :D)



Que tengáis feliz semana família blogueril! ^^ Muchas gracias a todos por responderme mis dudas!

Laura

miércoles, 20 de febrero de 2013

Chocolate Carrot Cake




O pastel de zanahoria. Pero con chocolate. Qué raro no?

No sé cómo explicarlo... ¿Habéis llegado alguna vez al punto de afirmar: si por un casual de la vida muriese ahora, moriría feliz? ¿Conocéis esa sensación? Pues es exactamente lo que yo he pensado después de comerme un trozo de este pastel. (Sí, vale, un trozo de éstos equivale a tres trozos normales)


Veréis… yo no sé si es porque me apetecía chocolate, o porque me lo he comido con hambre, pero he disfrutado lo “indisfrutable”. Lo preparé este fin de semana, muy tranquilamente: el sábado, los bizcochos y el domingo, el frosting y el montaje. Y claro, después de un fin de semana que no sé porque pero se ha caracterizado por la comida saludable, llegué a la conclusión que eso no podía ser, sobretodo porque tenía un pastel en la nevera que me decía todo triste: pero no te gusto? No me quieres probar? Y claro, quién se va a resistir a eso?



 Os advierto, y hacedme caso: no podéis comer este pastel con hambre. La respuesta es bastante obvia, pero si no se os ocurre, solo os diré que he llegado a las 16’00 con el estómago vacío y en 10 minutos tenía unas 10.000 kcal intentando procesarse en mi estómago. Y no me siento nada mal, oye. Ahí cada cual con su conciencia! :p


 La verdad es que me apetecía mucho llenar la cocina de trastos y pringarlo todo de chocolate con un pastel digno. Es mi momento de desconexión, de introspección. Jamás cambiaría el cocinar los fines de semana por hacer la siesta, por ejemplo. La receta es del blog de Trotamundos. La primera vez que la vi dije: wow, vale, ojalá supiese hacer yo una cosa así. Y veamos, igual no me ha quedado ni mucho menos pero… estoy muy orgullosa de mi chocolate carrot cake, aunque el pobre parezca más un bombón gigante.




Tengo que decir que los bizcochos por si solos están BUENÍSIMOS. Si no os apetece liaros con el frosting, podéis hacer nada más que el bizcocho. Es súper jugoso, húmedo, tierno, y tiene un sabor indescriptible. A continuación os muestro los ingredientes.


Me hubiese gustado hacerlo con dos moldes de 20 cm, pero solo tenía de 18 cm y encima, uno. Así que tuve que hornear en dos tandas. Creo que el molde de 18 es demasiado chiquitito, así que si podéis, optad por uno un poco mayor. Vamos a ello? Venga va, que os morís de ganas! :D


INGREDIENTES (yo he hecho ligeras variaciones respecto la receta original)

Para el bizcocho:

- 200 gr. de harina de repostería
- 80 gr. de harina integral
- 25 gr. de cacao en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 2 cucharaditas de levadura
- 2 cucharaditas de sal
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada en polvo
- 4 huevos
- 180 gr. de azúcar blanco
- 120 gr. de azúcar moreno
- 240 ml. de aceite de girasol
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla
- 100 gr. de nueces
- 340 gr. de zanahorias
- 4 rodajas de piña en almíbar

Para el frosting:

- 270 gr. de chocolate de cobertura
- 85 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 170 gr. de queso crema (philadelphia, por ejemplo)
- 200 gr. de azúcar glass
- 1/2 cucharadita de sal
- 4 cucharadas de cacao en polvo (nada de cola-cao y sucedáneos eh?)
- 160 gr. de yogur natural NO azucarado (no queremos abusar tampoco aquí del azúcar...  :p)

Empecemos. Para el bizcocho, lo primero es poner las nueces en una bandeja de horno y dejarlas unos 10 minutos a 180º. Las retiramos, y dejamos el horno a esa temperatura. 

Seguidamente, cortamos la piña y las zanahorias en trocitos muy pequeñitos. Yo rallé las zanahorias porque no tengo paciencia para estar 30 minutos cortando verduras a cachitos. Las nueces también las picamos pequeñitas y lo reservamos todo.

En un bol ponemos la harina tamizada, el cacao en polvo, el bicarbonato, la levadura, la sal, la nuez moscada y la canela y mezclamos bien.

En otro bol, un poco más grande, batimos los huevos junto con los dos tipos de azúcar hasta conseguir una masa blanquecina y espumosa. A continuación, se añade el aceite y las cucharaditas de esencia de vainilla y se vuelve a batir bien.

Llegados a este punto, vertemos la mezcla de harina, cacao, etc. (ingredientes secos) a la mezcla líquida y batimos muy bien hasta que nos quede una masa homogénea, con todos los ingredientes bien integrados.

Ahora llega cuando el hecho de tener dos moldes del mismo tamaño sería una ventaja. Si los tenéis, repartís la mezcla entre los dos moldes y al horno unos 40-50 minutos. Id pinchando con un palito hasta que éste salgo limpio.

Si no tenéis nada más que un molde, lo podéis hacer en dos tandas como hice yo. Una vez esté el bizcocho listo, lo dejáis enfriar, y nada de matar el tiempo dedicándoos a comeros las miguitas que se desprenden, porque toca hacer el frosting.


Para ello, primero se funde el chocolate (baño maría o micro). Yo lo hice en el micro a tandas de 35 segundos, procurado que no se queme. Una vez listo, lo dejamos atemperar (no enfriar, ya que si no se endurece y no serviría).

Mientras se templa, batimos en un bol la mantequilla, después le añadimos el queso crema y volvemos a batir hasta que nos quede una apariencia esponjosa. Después, añadimos el azúcar glass poco a poco, junto con el cacao en polvo, procurando que después de batirlo todo la masa quede sin grumos.

Ahora le echamos el yogur al chocolate, que ya estará atemperado y mezclamos bien; lo añadimos a la mezcla anterior y otra vez dale a la batidora.

Y el paso final (por fiiiiin!). Cogemos una base de bizcocho, le ponemos frosting por encima (no os cortéis eh? Frosting por doquier!), ponemos el otro bizcocho encima y cubrimos toooooda todita la tarta con el chocolate restante. Yo espolvoreé la tarta con cacao en polvo (y dejé la mesa de la cocina hecha un asco) y a la nevera 1 HORA MÍNIMO (es una hora dura, pero así el frosting coge consistencia).


 Yo lo decoré finalmente con unas virutas de chocolate hechas por mí. No lo había hecho nunca y para limpiar el mármol de mi cocina después tuve que sudar sangre. El procedimiento es el siguiente: se extiende chocolate derretido en una superficie lisa y fría. Se deja enfriar el chocolate y cuando empiece a cristalizar (enfriar) se coge una espátula y se arrastra. No sé si me he explicado bien, pero si no lo entendéis prometo haceros un paso a paso para la próxima!.



 Y de la nevera a la barriga. Para esto, ¡no creo que os haga falta un paso a paso!

¡Espero que os guste, de verdad! ¡A mí no hay nada que me haga más feliz que ver que lo que preparo con tanto cariño es bien recibido por la gente que me rodea!


¡Qué tengáis feliz semana! Gracias por estar aquí. De corazón.


martes, 11 de diciembre de 2012

Nutella Cheesecake y crónica de un cumpleaños


Adiós 20, hola 21. Creo que este ha sido uno de los cumpleaños más extraños de toda mi vida, con sus cosas muy muy malas y sus cosas increíblemente buenas, gracias a cierta gente estupenda. 


Cómo bien indica el título, en el post de hoy os espera una crónica de esas para que leáis cuando tengáis tiempo, una crónica "made in Laura", es decir, larga a matar. Así que he pensado que mejor os pondré la receta primero, y después el parrafón, para quien le interese leerlo! 


Ya os comenté que soy la cocinera aficionada del grupo, y que por tanto las tartas para mi cumple me las auto-regalo. Suena un poco triste, pero de hecho disfruto como nadie haciéndolo, así que no me puedo quejar. Este año, decididí despedirme de les 20 con una tarta de queso y nutella, el conocido "nutella cheesecake" de Nigella Lawson. Qué os puedo decir... esta rica a matar, al menos eso es lo que me pareció a mi y a la gente que le pregunté. Es una tarta que tenéis que preparar, sí o sí, porque realmente, a parte de no tener ninguna complicación, es una apuesta segura. 


Las fotos no son muy buenas porque estan hechas con iPhone, con puca luz, y con mucha prisa. Es lo malo de tener que hacer fotos de comida cuando estás en un restaurante y los comensales están esperando a que les llegue ese trocito de postre! Pero no os dejéis engañar, porque en el blog sólo pongo las recetas ricas! :D

Vamos a ello:

INGREDIENTES

Para la base:
- 250 gr. de galletas digestive 
- 75 gr. de mantequilla derretida
- una cucharada de nutella 
- 25 gr. de avellanas tostadas y picadas (sinceramente, la parte del tostado os la podéis saltar si os da pereza)

Para la tarta: 
- 385 gr. de nutella
- 500 gr. de queso tipo philadelphia
- 60 g. de azúcar glas

Bien... seguro que os imagináis cómo se hace la base no? Reducimos a polvo las galletas, derretimos la mantequilla y mezclamos. A continuación añandimos la cucharada de Nutella y una vez esté todo bien integrado se le echan las avellanas bien picaditas, hasta que quede una textura arenosa. 
Forramos con esta base el fondo de un molde desmontable. Mi molde era de 24 cm pero la próxima vez quizá lo hago en uno más chiquitito. Y a guardarlo a la nevera para que endurezca!

Respecto a la tarta... Yo al leer por primera vez el modus operandi en la web de Nigella, pensé: esto tiene que estar mal. Pero no. Resulta que no está mal. Y también resulta que es todo lo opuesto a mal. 

Nada más y nada menos que batir el queso con el azúcar glas, bien batido, y después le echamos la Nutella hasta que quede todo perfectamente integrado. 

De aquí al molde, y en la nevera mínimo cuatro horas. Como siempre, mejor de un día para otro. 


Yo decoré la tarta con más avellanas tostaditas, que como véis, las puse en el exterior aprovechando que se quedaban pegadas. Además, me aventuré a hacer un frosting de nutella, dulce a más no poder. Sinceramente, aunque queda muy mono, no hace falta. La tarta por si sola se basta y se sobra, y el frosting es demasiado dulce para este tipo de preparaciones. A parti de ahora, los frostings los relego a los cupcakes!


Y bien... ahora ya podéis poneros ropa cómoda, coger las gafas y preparar café, porque llega la historia de las aventuras y desventuras de mi paso a los 21. 

Yendo un poco atrás, la valoración que hago de este último año es, en general positiva. De hecho la cosa viene siendo así: acabé el 2011 de puta pena (perdón por ser políticamente incorrecta, pero un dicho popular es ese de "las cosas claras y el chocolate espeso", lo que viene a querer decir que las cosas se tienen que decir por su nombre, y no tiene otro). Pues eso, de pena. Consiguientemente, emplamé el 2012 con una alegría arrolladora (nótese la ironía). Poco a poco, la cosa fué mejorando, y me marché durante todo el verano a trabajar, muy poco convencida, la verdad. Pero resultó ser un verano genial, estupendo, cococí a muchísimas personas increíbles y estreché lazos con algunas a las que ya consideraba estupendas. Volví nueva, aunque con unas ojeras de órdago porque me levantaba cada día algo más tarde de las 5'30 de la mañana. 

Y total, por qué explico esto? No tengo ni idea, quizá necesidad de expresarme, o quizá para contextualizar. En realidad, no tiene mucho que ver con el día de mi cumpleaños. O quizá sí. Me he dado cuenta que las personas que nunca te fallarán se pueden contar con una sola mano, lo que te deja la otra libre para hacer un bonito corte de mangas a aquellos por los que has dado mucho y no has recibido apenas nada a cambio. En comunicación, y en otros ámbitos, se llama feedback a esa reciprocidad que yo he echado en falta de algunas personas que me rodean. 

Total, toda esta parrafada para decir que tuve una fiesta de cumpleaños genial (vuélvase a notar la ironía). En la próxi fiesta, me veo que seremos cinco. Y oye, casi que mejor. Más vale poco y bueno. 

Puede pasar que a veces te crees expectativas sobre algo, y que éstas no se cumplan. Lo que te hace llegar a la conclusión de que mejor no esperar nada de nadie. Pero eso es muy triste no? Qué nos queda si no es algo de ilusión y esperanza? Pero qué leches, como buena optimista que soy, siempre me quedo con la parte positiva de las cosas, porque todo tiene su lado bueno, aunque cueste más de ver. 

Por tanto, me quedo con esas personas que dieron por mi lo "indable" (me entendéis no? Tengo tendencia a inventarme palabras) Esas personas ya saben quien son. No hay suficientes palabras para expresar mi gratitud. 


Y aquí os presento una serie de regalitos que cayeron. Se ve que cuando tienes un hobby, como lo mío con la cocina, las apuestas son seguras! Y yo, más feliz que un ocho, empiezo los 21 con gran cantidad de artículos relacionados con repostería y creados especialmente para satisfacer mis ansias más golosas! Aún desparramados por mi habitación se encuentra un set de cortadores de galletas con forma de hombre y mujer para hacer galletitas de jengibre, sprinkles, lápices comestibles para decorar, un gorrito a lo chef repostera, un precioso recipiente para galletas, más cortadores de todas las fomas y tamaños, mini moldes para muffins (o en su defecto trufas grandes), un libro titulado "chocolate", con 200 recetas para babear, un set que incluye un libro con recetas de bombones, moldes para bombones y un chisme que no tengo ni idea de como se llama pero se ve que sirve para sujetar las chocolatinas mientras las rebozas alegremente en cacao en polvo, azúcar glas o lo que sea, y una super crepera, que ya he estrenado, obviamente! 


Eso sin contar las cositas de ropa, complementos y calzado... joe, así da gusto cumplir años!!! 

Bueno va, creo que va siendo hora de parar ya de darle a la tecla, porque resulta que tengo una montaña de deberes que me recuerdan maliciosamente: vamos a hacer que te pases la semana sin dormir...

Me tendréis que perdonar porque creo que mi escrito haya resultado ser un poco inconexo, incoherente o in-algo, pero desde pequeñita uso la escritura como canalizador y a veces no controlo. 

Ah, y antes de despedirme, me gustaría mencionar a Bego, del blog de La cocina de Samira, por ser una persona dulce, cariñosa, y con un corazón enorme que me alegra mi página con sus preciosos comentarios. Muchas gracias guapa, por gente como tú da gusto hacer lo que hago. Y a los demás, si no conocéis todavía su blog, que lo dudo, os animo a que vayáis immediantamente, no os arrepentiréis! 

Qué tengáis feliz semana! En breves vuelvo con más y mejor! (me debato entre la empanada de atún, para bajar un poco los subidones de azúcar que os pego, las galletas de vainilla con lacasitos o las de chocolate blanco, o bien las crépes de chocolate con crema de café!)

PD: os imagináis que blogger tuviese límite de palabras como twitter? Sería mi perdición!

lunes, 19 de noviembre de 2012

Pastel de manzana con crumble de canela y nueva página en facebook


Y hoy va de manzanas y canela! Todo lo que sea dulce me gusta pero no suelo hacer muchos postres con frutas simplemente porque el chocolate en cualquiera de sus formas me pierde... pero ya dicen que en la variedad está el gusto! 

Este pastel lo hice para el cumpleaños de mi padre,... De hecho, pensándolo bien, creo que todas las tartas de manzana que he hecho han sido para él, que es del club pro postres con manzana. Le quise dar un toque algo distinto y por eso añadí el crumble de canela, que aporta un contraste de texturas y sabores, y que tengo que decir que me iba comiendo mientras montaba el pastel... jajaja. 

Está muy bueno, y si os gustan este tipo de pasteles no dejéis de probarlo!



Y antes de pasar a contaros la receta, os informo que me he hecho una nueva página en facebook! :D Estoy muy feliz, puesto que es un pequeño proyecto que hace tiempo que tenía en mente y que por fin me he animado a realizar! Desde aquí doy las gracias a todos los que os habéis unido y me ayudáis a motivarme día tras día. 

La página se llama "The sweet side of life", lo que traducido vendría a ser "el lado dulce de la vida", que es el que intento promover! Con tanto dulce, aquí algún simpático amigo mío me ha bautizado como Lady Insulina!

Y bien, mientras que en el blog sólo pongo las recetas, en la página de facebook habrá fotos de todas mis creaciones, así como notícias relacionadas con el mundo de la cocina, libros, ferias y espectáculos, enlaces a otras recetas y páginas, y mucho más! De momento aún está en construcción porque me falta tiempo, pero voy pasito a pasito!

Os agradecería mucho vuestra visita! :) Sentiros libres para comentar, compartir, preguntar, corregir, etc.!


Vale, y ahora que he acabado de hacerme esta autopromoción, vamos con la receta que es lo que interesa!

INGREDIENTES PARA EL PASTEL

- 160 ml de leche
- 160 ml de aceite de girasol
- 125 gr. de harina
- 150 gr- de azúcar
- un sobre de azúcar avainillado
- 2 huevos
- 3 manzanas (yo puse dos y media porque no me quedaban, pero la próxima vez casi que pondré 4 para que se le note un poco más el sabor a manzana)
- ralladura de limón (sólo un toque!)
- 2 cucharaditas de levadura

La receta la saqué de este blog, uno de mis recurrentes, de visita obligada! 

INGREDIENTES PARA EL CRUMBLE

- 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 125 gr. de azúcar moreno
- 4 cucharaditas de agua
- 4 cucharaditas de canela
- 180 gr. de harina


Empezamos haciendo el crumble. Se trata de mezclar todos los ingredientes en un bol, hasta que queden integrados. Entonces, hacemos una bola, la envolvemos con papel film y la metemos en el congelador. 

Mientras, preparamos la tarta. Más fácil imposible. Empezamos pelando las tres manzanas, y las cortamos en gajitos pequeños, reservando algo más de la mitad de una manzana que usaremos para poner por encima de la masa y debajo del crumble. 

En un bol, mezclamos todos los ingredientes, y el último que añadiremos será la ralladura de limón. Al tanto con la cantidad que ponéis, porque la gracia es que le de un toque y no que todo el pastel sepa a limón. 

A continuación vertemos la masa en un molde (el mío de 24 cm.) engrasado con mantequilla. Ahora ponemos por encima la manzana cortada a tiras finas y entonces sacamos lo que teníamos en el congelador y lo rallamos por encima, cubriendo toda la tarta. 

Y de aquí al horno! Lo tenemos que tener precalentado a 250º y dejaremos el pastel a esa temperatura durante media hora más o menos. Después, bajamos la temperatura a 160º y lo dejamos hasta que cuando introduzcamos un palillo éste salga limpio. Vienen a ser unos 15 minutos aproximadamente, dependiendo del horno. Si véis que la parte superior se quema un poquito, ponéis un papel de plata y listos! 


Y ya lo tenemos, sólo hace falta dejarlo enfríar un poquito. Pero os aviso de que gana de un día para el otro, cuando los sabores se han asentado un poco. Y también aviso que el sabor a canela es potente, así que si no os gusta suprimid el crumble. 

Espero que os guste, y como siempre... gracias a todos por estar ahí, aunque sea en silencio!


Os recuerdo que podéis ver mi nueva página aquí

Que tengáis feliz semana!

miércoles, 25 de abril de 2012

Tarta Sacher


Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Abril nos invita a preparar una tarta clásica austriaca: la Tarta Sacher


Con esta tarta Sacher me estreno como participante del Círculo Whole Kitchen! Según me he informado, existen dos versiones de la tarta Sacher: una que consiste en un bizcocho cubierto de una fina capa de mermelada y encima de la mermelada una capa de chocolate, que se preparaba en la pastelería Demel de Viena. Y otra, la más conocida quizás, que es un bizcocho de dos capas relleno de mermelada, normalmente de albaricoque, que es la que se podía comer en el Hotel Sacher. 


Pero yo no he hecho ni una ni otra... Para esta ocasión quería algo distinto... así que indagando por la blogosfera me topé con la tarta Sacher de Paco Torreblanca... y de aquí, se me ocurrió que podría hacer una sacher con mousse de chocolate por encima y una cobertura de chocolate... y dicho y hecho!

Pero evidentmente, cuando me puse manos a la obra, me surgieron algunos problemas por culpa de mi improvisación, que no siempre funciona. Aún así, creo que salí airosa... porque a pesar de los pequeños fallos técnicos que luego os contaré... la tarta estaba...buena, no... buenísima. Exquisitamente dulce y asombrosamente chocolateada... y lo mejor de todo es que aún me queda más de un cuarto en la nevera para echarle mano en cuanto se me pase el último empacho!


Porque os advierto que un trozo de esta tarta, a parte de subirte el azúcar, te deja saciado para rato. 

Bueno, os paso a contar la receta!


INGREDIENTES
Para el bizcocho (que más bien es un brownie)
- 200 gr. mantequilla
- 250 gr. de chocolate (usé nestlé postres)
- 200 gr. de azúcar moreno
- 3 huevos
- 1 sobre de levadura 
- 150 gr. de harina

Para la mousse de nutella y chocolate blanco:
- 2 claras de huevo
- 500 gr. de nata para montar (+ de 35% de materia grasa)
- 5 hojas de gelatina
- 100 gr. de chocolate blanco
- 200 gr. de nutella

Para la cobertura
- 200 gr. de nata
- 200 gr. de chocolate
- 40 gr. de mantequilla

Para la decoración
- una tableta de chocolate que funda bien
- manga pastelera o en su defecto una bolsa con la punta de una esquina cortada

Empezamos con el bizcocho. En un mismo bol ponemos el chocolate, la mantequilla y el azúcar moreno, y lo calentamos en el micro (yo a 500W) a pequeñas tandas de 40 segundos, removiendo cada vez y vigilando que no se nos queme. Una vez tengamos la mezcla fundida, añadimos los tres huevos, uno por uno, sin añadir el otro hasta que el anterior no esté bien integrado. Finalmente, añadimos la harina tamizada y la levadura, y lo ponemos en el molde engrasado, yo lo tuve 40 minutos a 180º y aún así no quedaba como un bizcocho, sino más húmedo. Una vez listo (cuando pinchemos con un palillo y salga limpio) desmoldamos y dejamos enfríar sobre una rejilla. 

Para hacer la mousse, remojamos las hojas de gelatina 5 minutos en agua fría. Mientras tanto, montamos las claras a punto de nieve y reservamos en la nevera, y montamos 400 gr de nata (guardamos 100 gr para después) y también reservamos en la nevera. 
Los 100 gr de nata restantes los ponemos en un cazo a hervir, y cuando hierva añadimos las hojas de gelatina, la nocilla y el chocolate blanco. Dejamos que la mezcla se entibie y después añadimos la nata, con cuidado, y una vez esté integrado añadimos las claras. 

Para la cobertura:
Se calienta la nata hasta que empiece a hervir, se aparta del fuego y se añade el chocolate y la mantequilla, removiendo hasta que esté todo bien fundido e integrado. 

Para la decoración:
Simplemente calentamos una tableta de chocolate al baño maría, lo ponemos en una manga pastelera y encima de un papel vegetal de horno hacemos las formas que queramos y las dejamos enfríar. En el próximo post os explicaré como hice los alrededores de la tarta, aunque supongo que la mayoría de vosotros lo sabe, es muy sencillo y da muy buenos resultados!

Y ahora el montaje. Aquí tuve mi primer problema. Como os he dicho, el bizcocho me quedó húmedo, así que al querer cortarlo se me rompió, y no pude hacer dos capas. Así dejé sólo una capa y puse un poco de mermelada de arándanos por encima, para dar al menos un "toque de sacher".


Encima del bizcocho vertemos la mousse que teníamos hecha y dejamos en la nevera unas cuantas horas. Yo lo dejé toda la noche.

A la mañana siguiente hice la cobertura y la vertí por encima de la tarta, y otra vez a la nevera. Las decoraciones es lo último que se pone, y se reserva en la nevera hasta la hora de degustarla, sacándola 10 minutitos antes para que se atempere.


Mi idea inicial era hacer una mousse de chocolate blanco, pero me equivoqué con la receta y no me salió como debería, así que al final acabé añadiendo la nutella (Ana, del blog "Ana en la cocina", que fue de donde saqué la receta, puso nocilla) y se salvó la mousse. Pero la verdad, antes de probarla no tenía ni idea de cómo saldría! Gracias a dios, el chocolate nunca falla! jajaja


Espero que os guste! He escrito este post rapidísimo, porque son las once pasadas y casi no llego a publicar el día que tocaba! Si no entendéis algo o tenéis alguna duda, sugerencia, etc. no dudéis en consultarme!

:D muchos ánimos para acabar la semana