sábado, 7 de abril de 2012

Pastel de cacao (everyday cocoa cake)

¿Cómo van las vacaciones? Yo tenía previsto publicar varias recetas, pero parece ser que cuanto más tiempo libre tengo, menos cosas hago... ironías de la vida! 

Dicen que lo prometido es deuda... así que hoy traigo ese pastel taaan rico y taaan fácil que os comenté en la anterior entrada :D (aviso de antemano que las fotos son pésimas)


Lo preparé para dos cumpleaños, pero con diferentes coberturas. La primera vez que lo hice le puse una ganache de chocolate muy sencillita, a base de chocolate y nata. Pero para el siguiente, se me ocurrió que le podíamos sumar algo más de calorías con un frosting dulce dulce y, cómo no, de chocolate! (de ahí que haya fotos distintas)

Vamos, que viene a ser algo así como un pastel de chocolate cubierto de chocolate... por si alguien no se había dado cuenta aún, soy muy fan de este ingrediente! jajaja De hecho, con el nombre de mi blog ya os podéis hacer a la idea.


Las fotos no le hacen justicia, pero no os dejéis engañar! Si ahora alguien me pregunta cuál de los dos me gustó más... no sabría que decir... Lo que si puedo contaros es que el frosting de chocolate, al llevar bastante azúcar, es poco recomendable para los que no son muy golosos, porque realmente es un chute importante de azúcar. La ganache, en cambio, ya le da un toque pero no es tan consistente. Así que vosotros mismos, todo es cuestión de probar!



La receta la encontré en el blog de "Al calor de un bizcocho", el cual supongo que la mayoría de vosotr@s ya conoceréis por las estupendas recetas que tiene! La receta original es de epicurious, una página en inglés, muy interesante. 


Os paso a contar la receta!

INGREDIENTES
- 280 gr. de harina
- 1 y 1/4 cucharadita de café de levadura
- 96 gr. de cacao en polvo sin azúcar (le puse valor. Es importante que no lleve azúcar porqué sino el pastel quedaría extremadamente dulce)
- 214 gr. de azúcar moreno
- 150 gr. de mantequilla
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (es opcional, aunque lo recomiendo porqué le da un punto muy rico!)
- 2 huevos L
- 315 gr. de agua (aprox.)
- Una pizca de sal

Para la ganache:
- 150 gr. de chocolate
- 15 cl de nata líquida

Para el frosting de chocolate* 
- 3 yemas de huevo
- 200 gr. de azúcar glass
- 200 gr. de chocolate negro
- 200 gr. de mantequilla en pomada

*El frosting no estaba en la receta original, lo improvisé mientras preparaba este pastel por segunda vez. Con las cantidades que os he puesto sobra un poco (yo me lo comí a cucharadas en un momento de gula! jajaja no recomendable si queréis evitar empachos)


¿Cómo preparamos el pastel?

Batimos con las varillas la mantequilla junto con el azúcar. Cuando esté todo bien mezclado, añadimos los huevos y la vainilla. Reservamos.

Se pone el agua a fuego fuerte y cuando hierva se añade el cacao. Es importante que se mezcle muy bien, constantmente, para que no haya grumos. Dejamos que se temple un poco. 

Por otro lado, se tamiza la harina con la levadura. Reservar.

Cuando la mezcla de agua y cacao esté templada, la añadimos a la masa de mantequilla, azúcar y huevos. Mezclamos bien y añadimos la harina tamizada y una pizca de sal, procurando que no queden grumos. 

A continuación, vertemos la mezcla en un molde engrasado (el mío era de 24 cm.) y lo ponemos al horno precalentado a 180º. En la receta original ponía que se deja en el horno unos 50 minutos, pero yo con 25 ya tuve suficiente. Así que id pinchando con un palillo hasta que salga limpio.

Dejamos reposar unos 15 minutos antes de desmoldar y de añadir ninguna cobertura. 

Ganache:
Se pone la nata al fuego y cuando rompa a hervir, retiramos del fuego y añadimos el chocolate, mezclando hasta que se integre perfectamente. Se deja entibiar y poco y ya se puede echar por encima del pastel

Frosting: 
Fundir el chocolate al baño maría. Retirar del fuego y añadir las yemas de huevo. Dejamos templar y reservamos. 

Por otro lado, batimos la mantequilla con el azúcar hasta que tengamos una mezcla cremosa, y entonces le añadimos el chocolate. Debe quedar una mezcla homogénea. 

Si no queréis añadir ninguna de estas coberturas, siempre podéis decorar con azúcar glass, o espolvorear cacao en polvo por encima, o lo que se os ocurra! 

Yo, cuando utilicé la ganache como cobertura, después derretí chocolate blanco y "dibujé" una especie de hilos de chocolate... La idea era hacer alguna especie de dibujito, pero se ve que soy malísima con el tema, así que desistí y la decoración fueron unos garabatos sin sentido. Arte abstracto que le llaman! jajaja


Espero que os haya gustado y que os animéis a hacerlo! Ya me contaréis! :)

Gracias por estar ahí!

lunes, 2 de abril de 2012

Pizza de hojaldre con queso de cabra y pavo (y más queso!)

Hoy os traigo una receta muy sencillita, y esta vez salada, que de vez en cuando hay que darle un respiro a lo dulce (aunque no muy a menudo!)


Creo que todo el mundo habrá hecho un tipo de pizza con hojaldre, porque es extremadamente fácil y además es socorrida! Yo esta la preparé porque tenía que darle salida al hojaldre, no tenía nada para comer y... creo que decidí bien.

Os dejo la receta con los ingredientes que yo le puse, aunque le podéis poner lo que prefiráis, eso va a gustos.


INGREDIENTES:
- Una plancha de hojaldre
- Mozzarella
- Pavo en lochas 
- Queso de cabra
- Queso tipo havarti, cheddar, o alguno que funda bien
- Orégano
- Un chorrito de aceite de oliva

Sacamos la plancha de hojaldre de la nevera (o del congelador, todo depende de la que compremos) y seguimos las instrucciones del fabricante. Hay algunas que se deben hornear antes de ponerle los ingredientes, y otras que no.


Yo con la mía sólo tuve que dejarla unos minutos a temperatura ambiente. Una vez esté lista, le ponemos la mozzarella en la base, después añadimos el pavo y el queso de cabra y cubrimos con más queso por encima (de light tiene muuuuuy poquito). Finalmente espolvoreamos con orégano y le ponemos un poco de aceite de oliva. Y al horno! 

Es de lo mejor que hay para cuando no tienes tiempo pero tienes "mono" de pizza! 

Y ahora aprovecho para decir que tengo muuuuuchas recetas que he ido haciendo durante estos días y que estan deseando ser publicadas. Que sepáis que me hace muy feliz compartirlas con todos vosotr@s!

Me gustaría publicar más a menudo pero la universidad me absorbe muchísimo tiempo! :( Aunque tengo que decir que lo disfruto mucho pero... tengo la sensación que una vez acabe la carrera, me dedicaré a la pastelería, porque esto me hace muy feliz. Pero pensándolo bien, quizá podría ser una especie de periodista gastronómica, e ir a probar todos los restaurantes y pastelerías que hay y escribir sobre ellos! jajaja menuda vidorra... bueno, de ilusiones también se vive

Que paséis una muy feliz semana santa :)

PD: la próxima receta será uno de esos pasteles de chocolate tan sencillos y tan ricos que no puedes dejar de prepararlos! Os aviso para que vayáis haciendo boca! 

lunes, 26 de marzo de 2012

Brownie de crema de cacao

Bueno bueno... vamos a empezar la semana con un brownie, lo que equivale a empezarla muy bien! 


Este brownie está... buenísimo! Sólo decir que mis padres no son muy de dulces pero se ve que con esto hicieron una excepción, porque voló! Me lo tenía que llevar de postre para una cena con los amigos, pero cuando fui a buscarlo había desaparecido! 

La receta original la saqué de la famosa web de Pepinho y está hecha con nutella, pero no me quedaba así que le puse una crema de cacao del lidl, y pese a que soy fan incondicional de la nutella, dio muy buenos resultados.


Os recomiendo encarecidamente que lo probéis, porque es muy fácil de preparar y gusta tanto a los chocolateros como a los que dicen ser no chocolateros! (una especie rara)


Vamos con la receta, os explico cómo lo preparé yo, aunque las diferencias son pequeñísimas.

INGREDIENTES
- 85 gr. de crema de cacao
- 140 gr. de mantequilla fría
- 180 gr. de azúcar
- 1 sobre de azúcar avainillada
- Dos huevos L
- 125 gr. de harina
- 25 gr. de cacao en polvo sin azúcar (le puse Valor)
- Una pizca de sal
- 50 gr. de nueces

Precalentamos el horno a 165º. 

Empezamos derritiendo la mantequilla en el microondas. Una vez esté lista, mezclamos con una cuchara de madera la crema de cacao con la mantequilla, los dos huevos y los dos tipos de azúcar hasta que quede sin grumos. Reservamos.

Ahora tamizamos la harina con el cacao y la sal y echamos sobre la mezcla anterior, removiendo bien para que no haya grumos. Entonces echamos las nueces y las repartimos de manera uniforme. 

Engrasamos un molde rectangular (también se puede poner papel de hornear, y así después es más fácil desmoldar) y vertemos la mezcla, y la ponemos en el horno unos 30 minutos. Yo con esta media hora tuve suficiente, pero todo depende de si os gusta más crudito o más hecho. A mi me quedó muy jugoso, nada seco, creo que es el estado perfecto. 


Sencillo verdad? Es espectacular cómo algo tan fácil puede estar tan sumamente bueno!

Espero que os guste y que tengáis un feliz comienzo de semana :)

domingo, 18 de marzo de 2012

Tarta mousse de turrón

Y aquí aparezco de nuevo, esta vez con una tarta de mousse de turrón! Me encanta hacer mousse , y oír ese ruidito que se hace al hundir la cuchara y, sobretodo, comerlo! 


A día de hoy ya he hecho varios tipos de mousse, ya sea solos o en tarta, y debo admitir que el de turrón no es uno de mis predilectos. Quizá se deba al hecho que no soy muy fanática del turrón, pero me esperaba algo más... Esta tarta es muy famosa, y creo que la había idealizado. Eso sí, los fans del turrón me han dicho que está muy muy buena. Pero claro, para mi gusto le falta algo... No sabría explicar muy bien el que... Pero de todos modos creo que se merece un sitio en el blog!


Veréis, esta tarta no queda excesivamente dulce... Así que si sóis muy muy golosos, quizá deberías añadirle algo más de azúcar, o ponerle una buena cobertura de chocolate, por ejemplo, para que le de un puntillo distinto. Os dejo la receta, que por cierto la he sacado del blog "La cocina de Kanarita". Es sencilla y siempre podéis quedar muy bien presentando una tarta de este tipo. 


INGREDIENTES
Para la base:
Para hacer la base, yo he molido galletas maría y después las mezclo con mantequilla. Es la típica base rápida y rica, que yo uso con frecuencia. 

Para la mousse:
- 400 ml de nata para montar 
- 2 huevos (separamos yemas y claras)
- 1 tableta de turrón del blando
- 6 hojas de gelatina
- 100 gr de leche
- 50 gr. de azúcar
Primero hacemos la base. Yo después la meto en el congelador para que endurezca.

Para la mousse, montamos la nata en un bol grande con la batidora de varillas y reservamos. Después montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y reservamos también. 

Ahora, pasamos a desmenuzar el turrón en trozos pequeñitos. Reservamos y ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría, durante unos cinco minutos. 

Mientras la gelatina se hidrata, ponemos en una olla no muy grande la leche, el azúcar y las yemas, a fuego lento, y removemos hasta que quede una mezcla homogénea (a mi me tardó 10 minutos).

Una vez listo, apartamos del fuego y añadimos el turrón. Debemos procurar remover muy bien para que no queden grumos en la mezcla. En caso que eso ocurriera (cómo a mi), batimos un poco con la batidora. 

Dejamos que la mezcla se temple un poco y a continuación la añadimos a la nata, suavemente y removiendo con cuidado para que no se baje. Ahora le añadimos las claras, también con suavidad. Queda una cosa así (la calidad es culpa de la cámara del móvil, está claro que tengo que comprarme una cámara especialmente para hacer fotos de comida!)


Sacamos el molde que teníamos en el congelador y le vertemos la mousse, que para conseguir buenos resultados mejor dejarla de un día para otro en la nevera. Así coge cuerpo y los sabores se asientan más. 

Para la decoración, como no tenía mucho tiempo, le puse unas almendras en el centro que piqué yo misma (se nota, lo sé! jajaja) y después rallé chocolate para colocarlo por los bordes, tal y cómo véis en la foto. Sea cuál sea el tipo de decoración que le queráis poner, tenéis que esperar a que la mousse haya cuajado, cuidado no os puedan las prisas! 


Yo he usado un molde de 24 cm, porque el que tenía más pequeño desapareció misteriosamente en el agujero negro que parece que hay en mi cocina, que estoy convencida que lleva a una dimensión paralela llena de cacharros de cocina. Por eso no me ha quedado muy alta. Si os gustan tartas altas y resultonas, usad un molde más pequeñito. Así será un poco más vistosa la tarta. De todos modos a mí ya me está bien, porque si la hago más alta, con la tontería acabo cortándola igual de ancha, y como el doble! 

A vosotros que os parece la tarta mousse de turrón? 
Espero que os guste!

lunes, 5 de marzo de 2012

Buñuelos de viento

Hoy, para cambiar un poco y darle un respiro a las tartas, os presentaré una receta de buñuelos, o como se conocen en mi tierra, "bunyols de vent". 


Éstos los hice ya hace bastantes meses, y la verdad es que son muy sencillos de preparar y suelen gustar mucho, aunque vayan sin el típico relleno de crema que aún los hace más sabrosos. Creo que lo más complicado de la receta aparece a la hora de freírlos, sobretodo si no tienes mucha mano con los fritos. A mi los primeros me salieron muy bonitos, pero la segunda tanda quedó un poco "churruscada", aunque no hay nada que no disimule un poco de azúcar espolvoreado y el hambre. 

Cómo véis, sigo con mi propósito de entablar amistad con la constancia, y espero que así siga por mucha tiempo! Lo llevo bien, aunque si por mi fuese pondría una nueva entrada cada día, porque me estimula mucho más que hacer la cantidad industrial de deberes que nos ponen en la universidad. 

La receta me la dió una amiga de mis padres que los solía hacer, creo que debe ser bastante conocida. Aquí os la dejo:

INGREDIENTES

- 250 ml de leche entera
- 150 gr de mantequilla
- 200 gr de harina
- 1 cucharadita (de café) de levadura
- Una pizca de sal
- 4 huevos L
- Ralladura de limón
- Azúcar (para rebozar)


Primero calentamos en el fuego la leche junto con la mantequilla. Una vez esté la mantequilla deshecha y la leche caliente incorporamos la harina junto con la levadura y la pizca de sal, preferiblemente con una cuchara de madera. 

Retiramos del fuego y dejamos reposar la mezcla unos 5-10 minutos, y después añadimos los huevos, uno a uno, removiendo bien antes de echar el siguiente huevo. Tienen que quedar bien integrados con la masa, procurando que no haya grumos. 

Una vez esto, ya tenemos la masa de los buñuelos hecha, y le podemos añadir la ralladura de limón si se quiere (yo creo que le da un toque muy bueno, indispensable)


Ponemos a calentar una sartén con bastante aceite y cuando esté un poco caliente vamos haciendo bolitas de masa con dos cucharas, por ejemplo, y las freímos hasta que estén algo doraditas (no demasiado). No hay que darles la vuelta porque los buñuelos se van girando ellos solos.

Finalmente se retiran del fuego y se ponen encima de un plato con un papel para que absorba el aceite sobrante. Se rebozan en azúcar y ya están listos para comer! 


Sencillo verdad? Son muy rápidos de hacer. Eso sí, no son muy de dieta, pero... ¿quién puñetas quiere hacer dieta teniendo cosas tan buenas para comer? Yo al menos no! 

Tengo que volver a hacer buñuelos, la próxima vez les pondré crema para conseguir doble gusto y doble culpabilidad. Aunque no me gusta demasiado repetir recetas, pero al menos ya sé que con esta puedo ir sobre seguro porque sale bien! Eso sí, si algún día los hago para alguien ya le encargaré a mi madre eso de freírlos, que ella tiene mucha más mano que yo!

Qué tengáis feliz lunes! :)

miércoles, 29 de febrero de 2012

Tarta de queso y chocolate blanco, y la "re-inauguración"

Y así soy yo, yendo de año en año... Parece ser que la constancia no es uno de mis fuertes eh? Aunque puedo decir que tengo "excusa"... Ha sido un año muy movido, con muchos cambios, alegrías muy grandes y penas quizá aún más grandes... Aunque dicen que de todo se aprende, mientras lo estás viviendo creo que a muchos nos gustaría ser un poco más ignorantes y algo más felices. 

Puedo decir que en estos meses de inactividad "blogueril" he preparado cientos de recetas... galletas, brownies, tartas (sobretodo tartas),... y no sólo dulces, porqué además le he cogido un cariño especial a las quiches (light!) y a los panecillos de todo tipo, aunque tengo que admitir que los levados me dan un poco de guerra. Pero como soy así de desastre, no tengo fotos ni de la mitad.

Después de este mini rollo, os presento la tarta de hoy. Una buenísima tarta de chocolate blanco y queso, que preparé en principio como postre para una cena que después se canceló... y que pasó? Pues que mi ex-novio y yo nos zampamos una tarta de 24 centímetros de diámetro los dos solos! Aunque debo decir en mi defensa que el comió un poco más que yo, y aún sobró algo para el desayuno de la mañana siguiente.
Pero como os he dicho antes, ando escasa de fotos y por eso sólo hay una mísera prueba de que este pastel un día existió, y además está hecha con el móvil y encima de manera rápida. 



Bien, ya he comentado que está hecha en un molde de 24 cm, así que si la queréis más alta, simplemente ponedlo en un molde más pequeño. La receta la saqué del blog "Sin salir de mi cocina", que por cierto tiene unas recetas estupendas, así que echadle un vistazo! Yo le he hecho unos pequeños cambios, os dejo mi versión. Ahí vamos:

INGREDIENTES

Para la base:

- 180 gr de galletas digestive
- Mantequilla (no recuerdo las cantidades, porque siempre lo hago a ojo! Algún día deberé apuntármelo)

Para el relleno:

- 500 gr de chocolate blanco
- 250 gr de queso crema (philadelphia)
- 250 gr de mascarpone
- 200 ml de nata para montar (un bote pequeñito)
- 125 gr de azúcar

Para la base simplemente molemos las galletas y lo mezclamos con la mantequilla derretida (yo uso margarina a veces y queda bien igualmente). Forramos la base del molde con la mezcla y reservamos en el congelador. 

Para el relleno, derretimos el chocolate al baño maría (personalmente, me gusta más derretirlo al baño maría que en el microondas, aunque se puede hacer de ambos modos) y dejamos que se enfríe un poco, hasta que quede tibio.

Mientras se entibia, montamos la nata, y reservamos.

En un bol, se bate la philadelphia y el mascarpone con el azúcar. Una vez tengamos una mezcla homogénea, se añade el chocolate y volvemos a batir.

Finalmente, añadimos la nata montada, con cuidadito y movimientos envolventes para que no se baje. Sacamos el molde del congelador y volcamos la mezcla, hasta que quede repartida de manera uniforme, y guardamos en la nevera mínimo 4 horas. Aunque, tal y como dice la autora de la receta, está más rica de un día para el otro, que es lo que acostumbra a pasar con este tipo de tartas. Más tiempo pasa, más se asientan los ingredientes y el sabor es más intenso. 

Para adornar la tarta, lo que hice fue derretir chocolate negro al baño maría, ponerlo en una manga y empezar a hacer formas sin sentido, puesto que el dibujo no es lo mío. Aunque creo que los garabatos que se ven en la foto no quedaron mal del todo! Cuando el chocolate negro se enfría, se solidifica y queda durito. El contraste de chocolate blanco con el negro queda muy bueno. 

Se puede decorar de mil formas, incluso se le podría añadir algún toque distinto como frambuesas, pero a mi el chocolate me pierde, y cuanto más, mejor. 

Es una de esas tartas que son sencillas de hacer y que además estan buenísimas. Os la recomiendo encarecidamente! 

Y bien, esto es todo por hoy. A partir de ahora, uno de mis propósitos será hacer más fotos, porque sé por experiencia que las recetas entran por los ojos, y la foto que tomé no le hace justicia del todo!

Espero que os guste, y me comprometo a publicar más a partir de ahora! A ver si consigo pillarle el truquillo a blogger para hacer mi blog un poco más atractivo!

Gracias por leerme! :)

domingo, 6 de marzo de 2011

Tarta mousse de nutella


Esta tarta la preparé especialmente para mi hermana, que ayer cumplía 23 años. No recuerdo exactamente de dónde la saqué, porque como es tan conocida fui mirando por aquí y por allá. Disculpadme! Os pongo las cantidades normales de la tarta y en paréntesis las mías (yo las doble para que quedara un poco alto en un molde de 24 cms).
Y bueno, el veredicto del pastel es... sublime. Qué cosa tan buena! Nos encantó, así que os recomiendo que si aún no la habéis probado, no dudéis en hacerlo!

INGREDIENTES:

Para la base:
- galletas digestive
- mantequilla (no pongo cantidades porque lo hice a ojo)

Para la mousse:
- 400 ml nata (yo puse 800 ml)
- 200 g nutella (400 g)
- 2 claras de huevo (4 claras)
- 1/2 vaso de leche
- 3 hojas de gelatina (6 hojas de gelatina)

Para la cobertura:
- 100 g de chocolate fondant
- 100 g nata
- 30 g mantequilla

Para la decoración de crocanti de almendra:
- 100 g almendras picadas
- 80 g de mantequilla
- 2 cucharadas de agua
- 70 g de azúcar


Base


- Para hacer la base se mezclan las galletas digestive trituradas con la mantequilla y se forra la base del molde. Después lo ponemos en el congelador para que endurezca mientras preparamos la mousse. 


Mousse


- Para la mousse, ponemos a remojar las hojas de gelatina en agua fría.
- Deshacemos la nutella al baño maría. 
- Calentamos medio vaso de leche y ponemos las hojas de gelatina dentro para que se deshagan.
- Se añade la leche con las hojas de gelatina deshechas en la nutella
- Montamos las claras con una pizca de sal por un lado, y la nata con una cucharada de azúcar por el otro.
- Añadimos las claras a la nutella cuando esté templada, suavemente y con cuidado para que no se bajen.
- Seguidamente, incorporamos la nata.
- Cuando esté todo mezclado, ponemos la mezcla en el molde y guardamos en la nevera 4 horas mínimo.


Cobertura


- Se calienta la nata hasta que hierva. 
- Sacamos del fuego y añadimos el chocolate y la mantequilla.
- Mezclamos bien e incorporamos a la mousse después que haya cuajado. 


Crocanti de almendra


- Mezclamos todos los ingredientes y los dejamos en el fuego medio alto hasta que adquieran un color tostado. 
- Se dejan enfriar y después decoramos la tarta al gusto


NOTA: aunque se puede comer la tarta sin el crocanti, porque está riquísima tal cual, el crocanti le da un toque excelente a la tarta, os lo recomiendo.